GLORIA ROBADA
Sin darnos cuenta, podemos
comenzar a pensar que lo que logramos es solo por nuestra inteligencia, nuestra
capacidad o nuestro esfuerzo. Pero la verdad es que toda gloria le pertenece
únicamente al Señor.
La Biblia nos muestra un ejemplo
muy fuerte con Herodes. Cuando el pueblo comenzó a exaltarlo y él no
quiso darle la gloria a Dios, las consecuencias fueron inmediatas.
"Al
momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y
expiró comido de gusanos."
Hechos 12:23
Este pasaje nos enseña algo muy
serio: Dios no comparte Su gloria con nadie. Cuando el ser humano se
apropia de lo que solo le pertenece a Dios, entra en un terreno muy peligroso.
Cada uno de nosotros tiene dones,
talentos, habilidades y capacidades. Dios mismo nos ha permitido hacer muchas
cosas: ayudar, enseñar, servir, trabajar, crear, liderar, amar.
Pero nada de eso nace solo de
nosotros. Todo tiene su origen en Dios.
"Toda
buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las
luces."
Santiago 1:17
Este versículo nos recuerda que todo lo bueno que hay en
nosotros viene del cielo. Si tenemos sabiduría, capacidad, creatividad o
cualquier talento, es porque Dios lo permitió.
Muchas veces creemos que logramos
algo por nuestra fuerza o nuestra inteligencia. Pero la Palabra de Dios nos
muestra una verdad aún más profunda.
"Porque en
él fueron creadas todas las cosas… todo fue creado por medio de él y para
él."
Colosenses 1:16
Esto significa que todo lo que
existe fue creado por Dios y para Dios. Nuestra vida, nuestros talentos,
nuestras habilidades y hasta nuestras oportunidades tienen un propósito:
glorificarlo a Él.
Hoy el Señor quiere recordarnos
algo con mucho amor: Si hacemos algo bien… la gloria es de Dios. Si logramos algo grande… la gloria es de Dios. Si alguien es bendecido
por medio de nosotros… la gloria es de Dios. Porque al final, todo lo
que somos y todo lo que tenemos viene de Él.
"Si, pues,
coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios."
1 Corintios
10:31
Dios no busca que nos sintamos
menos. Al contrario, Él quiere que recordemos que cuando le damos la gloria
a Él, nuestro corazón permanece humilde y nuestra vida permanece alineada con
Su propósito.
Cada vez que algo bueno ocurra en
tu vida, haz una pausa y dile al Señor: "Gracias, Dios. Todo lo que soy
y todo lo que tengo viene de Ti. La gloria es solo Tuya."
Porque cuando la gloria vuelve a Dios, el corazón
permanece en el lugar correcto.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea
Bustamante
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