ANHELO SANTO
La palabra ojalá expresa un deseo profundo, casi un suspiro del alma. No es algo superficial, es el clamor de un corazón que reconoce su necesidad. Y así comienza este hermoso versículo:
“¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos
Para guardar tus estatutos!”
(Salmos 119:5, RVR1960)
El salmista no está hablando desde la autosuficiencia, sino desde la humildad. Él entiende algo que muchas veces nosotros olvidamos: no podemos caminar rectamente por nuestras propias fuerzas. Ese “ojalá” revela debilidad, pero también revela dependencia. Es el reconocimiento de que necesitamos a Dios para vivir como Él quiere.
Cuán precioso es ver un corazón que no se engaña a sí mismo, sino que se conoce y sabe que su mayor necesidad no es el éxito, ni las respuestas rápidas, sino aprender a guardar la Palabra de Dios. Allí hay temor de Dios, allí hay amor genuino.
Y este anhelo no queda solo en un deseo vacío, porque en Jesucristo encontramos la respuesta. Él mismo nos recuerda:
“Separados de mí nada podéis hacer.”
(Juan 15:5)
Jesús no solo señala nuestra incapacidad, sino que también nos invita a permanecer en Él, porque es en Su presencia donde nuestros caminos son enderezados. No es por esfuerzo humano, es por gracia.
Además, Dios no ignora ese clamor sincero. Su Palabra también nos dice:
“El querer como el hacer, por su buena voluntad, lo produce Dios en vosotros.”
(Filipenses 2:13)
Ese “ojalá” que nace en tu corazón no es en vano. Es Dios mismo obrando en ti, despertando el deseo de vivir conforme a Su voluntad. Él no solo te llama, también te capacita.
Hoy, que nuestro corazón pueda decir con sinceridad: “Señor, ojalá mis caminos sean ordenados…”, pero no como una expresión de duda, sino como una entrega total. Reconociendo que somos débiles, sí, pero también confiando en que en Cristo encontramos la fuerza, la dirección y la vida.
Que ese anhelo se convierta en una oración diaria, y que cada paso que demos esté sostenido por Su amor y guiado por Su verdad.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante

Comentarios
Publicar un comentario