CERCANÍA VERDADERA
A veces, cuando leemos el evangelio, notamos algo muy especial: Jesús tenía unos amigos más cercanos. Había multitudes, había discípulos… pero también había tres que estaban más cerca: Pedro, Jacobo y Juan. Y esto puede hacernos una pregunta muy humana: ¿Será que Jesús tenía favoritos? Pero cuando lo miramos con el corazón y a la luz de la Palabra, entendemos algo muy hermoso: Jesús no tenía favoritos… Él respondía a corazones que querían estar cerca.
Estos tres hombres tenían algo en común:
un mismo sentir; Había en ellos un deseo profundo, una sed genuina de estar con
su Maestro, de conocerlo, de no soltarlo. Y Jesús, como buen Maestro y como
Padre amoroso, respondía a esa sed.
La Palabra nos dice:
“Acercaos
a Dios, y él se acercará a vosotros.”
Santiago 4:8
Dios no se aleja, Él responde a quien se
acerca, vemos cómo ellos estuvieron presentes en momentos muy íntimos con
Jesús, como cuando subió al monte (Mateo 17:1–2) o cuando resucitó a la hija de
Jairo (Marcos 5:37–42). No era casualidad, era cercanía cultivada.
Juan, por ejemplo, fue el discípulo que
permaneció hasta el final, incluso al pie de la cruz cuando muchos se fueron.
“Estaban
junto a la cruz de Jesús su madre… y el discípulo a quien él amaba.”
Juan 19:25-26
No era solo que Jesús lo amara, Juan
decidió quedarse cuando otros se fueron.
Pedro, aunque falló y negó a Jesús, no
se fue del todo. La Biblia dice que lo seguía de lejos.
“Y
Pedro le seguía de lejos…”
Mateo 26:58
A veces nuestra cercanía no es perfecta,
pero incluso seguir de lejos es mejor que soltar completamente. Y Jesús
restauró a Pedro después,
Y Jacobo, su vida fue una entrega total.
Fue el primer apóstol mártir en dar su vida por Cristo.
“Herodes…
mató a espada a Jacobo…”
Hechos de los Apóstoles 12:2
Su cercanía no era emocional solamente, era
una entrega real.
En una ocasión, Jacobo y Juan le
pidieron a Jesús estar a su lado en el reino. Y Jesús les respondió algo
profundo:
“¿Podéis
beber del vaso que yo he de beber…?”
Mateo 20:22
Jesús les estaba mostrando que la
cercanía no es solo privilegio, también es compromiso, entrega y proceso, además los estaba formando para una misión mayor.
Dios no tiene favoritos, pero sí
responde de manera especial a los que le buscan con todo su corazón. No se
trata de cuánto sabes, ni de cuánto tiempo llevas en la fe, se trata de tu
hambre, de tu sed, de tu deseo de estar con Él.
“Me
buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”
Jeremías 29:13
Hoy el Señor sigue buscando corazones
así: que no se conformen con la multitud, sino que anhelen cercanía verdadera, porque nos quiere usar para su Reino.
Dios
te continúe bendiciendo
Julia
Andrea Bustamante
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