COMO AGARRAR UN PERRO POR LAS OREJAS
“Meterse en
pleito ajeno es como agarrar a un perro por las orejas.”
Proverbios
26:17
A veces nos sentimos tentados a opinar, defender o incluso
discutir sobre problemas que no nos corresponden. Queremos “arreglar”
situaciones que no nos fueron dadas para manejar. La Biblia dice que hacerlo es
como agarrar a un perro por las orejas: es incómodo, peligroso y
seguramente terminará mal.
Cuando metemos la mano en pleitos
ajenos, podemos salir heridos y dañar relaciones que ni siquiera eran nuestras.
Dios nos llama a vivir en paz, a ser prudentes y a buscar la sabiduría antes de
hablar o actuar.
El Señor quiere que pongamos nuestra energía en lo que sí nos corresponde: amar, perdonar y orar.
“El que empieza una pelea es como quien abre compuertas de agua; lo mejor es
parar antes que estalle el pleito.”.
Proverbios
17:14
Aquí Dios nos
recuerda que es mejor detenerse antes de que el conflicto crezca y cause más
daño
“Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.”
Romanos
12:18
La paz debe ser
nuestra meta. Si algo no depende de nosotros, no debemos cargarlo.
“Procuren vivir en tranquilidad,
ocuparse de sus propios asuntos y trabajar con sus manos.”
1 Tesalonicenses 4:11
La vida sencilla y enfocada en lo propio es una señal de sabiduría y madurez espiritual.
“Todos deben estar listos para escuchar,
y ser lentos para hablar y para enojarse.” Santiago 1:19
Dios nos invita a escuchar más y
reaccionar menos; muchas veces el silencio es más poderoso que meternos en
problemas.
Oremos:
“Señor, dame sabiduría para no
meterme en pleitos que no me corresponden. Ayúdame a vivir en paz, a ocuparme
de mis asuntos y a usar mis palabras para edificar y no para herir. Que en todo
momento busque la paz que viene de ti, te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.”
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea
Bustamante
Comentarios
Publicar un comentario