CONFORME AL CORAZÓN DE DIOS
“…He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.”
(Hechos 13:22)
Este versículo habla de David, un hombre que no fue perfecto, pero sí buscó a Dios con sinceridad. Ser “conforme al corazón de Dios” no significa no fallar nunca; significa amar lo que Él ama, arrepentirse cuando uno se equivoca y querer vivir para agradarle.
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno.”
Salmo 139:23-24
David le pide a Dios que revise su corazón. Esto muestra humildad y transparencia. Cuando queremos ser personas conforme al corazón de Dios, no ocultamos nada delante de Él; le damos permiso para corregirnos. Esto es importante porque a veces ni nosotros mismos vemos nuestros errores, pero Dios sí.
Cada día podemos orar: “Señor, muéstrame si hay algo en mí que no te agrada y ayúdame a cambiarlo”.
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno; y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Dios.”
Miqueas 6:8
Aquí Dios resume qué significa vivir para Él:
Hacer justicia: actuar con honestidad y rectitud.
Amar misericordia: tratar a los demás con compasión y perdón.
Humillarse ante Dios: reconocer que dependemos de Él, no de nuestra propia fuerza.
Estas tres cosas muestran un corazón alineado con el de Dios.
Es importante Preguntarnos cada día: ¿Estoy actuando con justicia? ¿Estoy tratando con misericordia a los demás? ¿Estoy dependiendo de Dios o de mí mismo?
Ser una persona conforme al corazón de Dios no se trata de perfección, sino de dirección. Es elegir volver a Dios una y otra vez, pedirle que examine nuestro corazón y vivir con humildad, justicia y misericordia. Con el tiempo, esto forma en nosotros un carácter parecido al de Cristo.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante

Comentarios
Publicar un comentario