CONSAGRADOS

  


Os ruego, pues, hermanos, por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.”

Romanos 12:1

Consagrarse significa apartarse para Dios, es decir, vivir con la intención de agradarle en todo: en lo que pensamos, decimos y hacemos. No se trata solo de ir a la iglesia o leer la biblia (aunque eso es importante), sino de entregarle todo nuestro ser.

Cuando Pablo dice “presenten sus cuerpos en sacrificio vivo", está hablando de una entrega diaria. Antes, los sacrificios eran animales muertos, pero ahora Dios quiere algo más profundo: una vida viva para Él.

Consagrarse no es perder libertad, es encontrar el propósito real. Es decirle a Dios cada mañana:

“Señor, mi tiempo, mis decisiones, mis planes, todo es tuyo.”

Y cuando vivimos así, Dios transforma lo ordinario en algo santo. Tu trabajo, tus estudios, tus relaciones todo puede ser un altar donde Él se glorifique.

Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será nstrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra.”

2 Timoteo 2:21

Si te apartas del mal y te entregas a Dios, Él te usará para cosas valiosas. No se trata de ser perfecto, sino de tener un corazón dispuesto.

“Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.”

Josué 3:5

La consagración prepara el terreno para los milagros. Dios hace maravillas cuando su pueblo se aparta para Él. Primero viene la entrega, luego la gloria.

Oremos:

Señor y Padre amado, hoy me consagro a Ti. No quiero vivir a medias ni seguir mis propios caminos. Limpia mi corazón, úsame para tus propósitos y hazme sensible a tu voz. Que mi vida refleje tu santidad cada día, en el nombre de Jesús, Amén.

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 


Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS