DEL PELIGRO AL REFUGIO

 



"Temer a la gente es una trampa peligrosa, pero confiar en el Señor significa seguridad."

Proverbios 29:25 (NTV)

El temor al qué dirán o a lo que otros puedan hacer nos limita y nos roba paz. Es como caer en una trampa que impide avanzar. En cambio, cuando confiamos en Dios, encontramos seguridad y libertad para vivir según Su voluntad.

"Si Dios está a nuestro favor, ¿quién podrá estar contra nosotros?"

Romanos 8:31 (NTV)

Cuando recordamos que Dios es nuestro defensor, el peso de la opinión humana pierde fuerza. Ninguna persona puede anular el propósito que Dios tiene para nuestra vida. Su respaldo es suficiente para caminar sin miedo.

"No teman a los que matan el cuerpo y después de eso no pueden hacer más. Teman a Dios, quien tiene el poder de quitar la vida y también de echarla al infierno. Sí, a él deben temer de verdad."

Lucas 12:4–5 (NTV)

 Jesús nos enseña que la autoridad de los hombres es limitada. El único que merece nuestro temor reverente es Dios, porque Él tiene dominio absoluto sobre nuestro presente y nuestro destino eterno.

Es muy importante que hagamos el ejercicio de reconocer las áreas donde el miedo a las personas influye en nuestras decisiones, entregar esas áreas a Dios en oración y pedirle valor para actuar según Su voluntad, recordemos diariamente que Su aprobación es más importante que la de cualquier persona.

Oremos:

Señor, ayúdame a no quedar atrapado por el miedo a la gente. Quiero confiar en Ti plenamente y caminar en la seguridad de Tu cuidado, te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

Dios te continúe bendiciendo

Julia Andrea Bustamante

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS