¡DESDE YA!

 


Jesús comenzó su ministerio con un llamado claro y amoroso:

ARREPIÉNTANSE, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

Mateo 4:17

Con estas palabras nos enseñó que el reino de Dios no es solo algo del futuro, sino una realidad que podemos empezar a vivir DESDE YA. Pero para disfrutar esa vida nueva, hay una puerta que debemos cruzar: el arrepentimiento.  

Jesús nos invita a cambiar de dirección. Arrepentirse no es solo sentirse mal, sino decidir volver a Dios y caminar según Su voluntad.

La Biblia nos muestra que el pecado afecta nuestra relación con Dios, creando una separación que nosotros mismos no podemos quitar.

Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios”

(Isaías 59:2)

Este versículo nos explica que el pecado levanta una barrera entre Dios y nosotros. No es que Dios deje de amarnos, sino que esa falta de comunión Nos Impide Disfrutar De Su Presencia.

A veces podemos pensar que no pecamos o que nuestras acciones no ofenden a Dios, pero la biblia nos habla con verdad y amor.

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos”

(1 Juan 1:8)

Todos hemos fallado en algún momento. Reconocerlo no nos hace débiles; nos hace honestos delante de Dios.

La Biblia también nos aclara qué es el pecado:

El pecado es la transgresión de la ley”

(1 Juan 3:4)

El pecado es todo aquello que va en contra de lo que Dios nos enseña, no porque Dios quiera molestarnos sino porque trae consecuencias a nuestra vida. Necesitamos leer Su Palabra, para aprender qué le agrada y qué le ofende, también tenemos la conciencia la cual nos hace ver en qué estamos fallando.

El arrepentimiento verdadero implica reconocer nuestro pecado, sentir dolor por haber fallado a Dios, apartarnos de ese camino y decidir vivir conforme a Él. Y cuando lo hacemos, Dios responde con misericordia.

Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos”

(1 Juan 1:9)

Dios no solo perdona, también limpia nuestro corazón y nos da la oportunidad de comenzar de nuevo.

Hoy somos llamados, como hijos de Dios, a arrepentirnos con sinceridad, sabiendo que el arrepentimiento nos acerca más a Su amor, pues solo Dios puede ofrecer un Regalo tan grande y especial, su Reino eterno DESDE YA.

Dios te continúe bendiciendo,

Julia Andrea Bustamante

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS