¡DIOS, ABRE SUS OJOS PARA QUE VEAN!
“Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Señor, que abras sus ojos para que vea. Entonces el Señor abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo.”
2 Reyes 6:17
El siervo de Eliseo necesitaba revelación espiritual por parte de Dios. Miraba alrededor y solo veía enemigos. Su corazón temblaba porque pensaba que todo estaba perdido.
Pero Eliseo veía algo diferente. Veía con los ojos del espíritu. Él sabía que Dios estaba con ellos, y que su protección era mucho mayor que cualquier amenaza visible.
Entonces oró: “Señor, ábrele los ojos para que vea.”
Y de pronto, el siervo pudo ver lo que antes no veía: un ejército celestial rodeándolos, protegiéndolos, cubriéndolos.
Hoy, muchos viven como ese siervo antes de la oración de Eliseo, viendo solo de manera natural y no espiritual.
El ejemplo más cerca es lo que el mundo festeja el día de hoy, Ven solo lo que está delante: fiestas, disfraces, “diversión”, sin entender que muchas cosas como el Halloween no son tan inocentes como parecen.
Detrás de lo que el mundo llama “entretenimiento”, muchas veces hay oscuridad espiritual que busca confundir, distraer y apagar la luz de Dios en los corazones.
Pero así como Dios abrió los ojos del siervo, Él quiere abrir los ojos espirituales de las personas hoy.
No para asustarnos, sino para mostrarnos que su luz es más grande que cualquier tiniebla.
Que no necesitamos participar de las sombras cuando tenemos al Dios de la luz.
“No participen en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien repréndanlas.”
Efesios 5:11
No te unas a lo que sabes que no agrada a Dios, aunque todos lo hagan.
Dios quiere que seas luz en medio de tanta oscuridad, no parte de ella.
“El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.”
Salmo 34:7
Así como Eliseo vio los carros de fuego, tú también estás rodeado por la presencia de Dios.
No tienes que tener miedo de ver lo espiritual, ni buscar protección en cosas del mundo.
Dios mismo te cuida.
Cuando llega Halloween, muchos abren sus puertas a lo oscuro “por diversión”, pero Dios quiere que abramos nuestros ojos espirituales, no nuestras puertas a las tinieblas.
Que veamos con claridad lo que el enemigo quiere esconder detrás de una máscara, y que elijamos vivir en la luz.
Así como Eliseo oró por su siervo, oremos hoy también:
“Padre, abre mis ojos para ver tu verdad. Enséñame a distinguir entre la luz y las tinieblas. Quiero caminar contigo y no con el mundo, gracias porque me enseñas a ver más allá de lo que mis ojos naturales pueden mirar. Abre mis ojos espirituales para reconocer tu presencia y tu poder a mi alrededor. Ayúdame a no dejarme engañar por lo que parece inofensivo, sino a permanecer firme en tu luz. Quiero ser un reflejo tuyo en medio de la oscuridad, en el nombre de Jesús, amén.
Dios te continúe bendiciendo.
Julia Andrea Bustamante
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