ESCUCHA COMO JESÚS

 


Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”

Juan 10:27

Escuchar parece algo simple, pero en realidad es uno de los actos más profundos de amor que podemos ofrecer. Muchas veces oímos palabras, pero no escuchamos el corazón detrás de ellas.

Jesús fue un maestro en esto. Él no solo escuchaba las palabras de las personas, sino también sus emociones, sus miedos y su fe. Cuando alguien se acercaba a Él, encontraba un oído atento y un corazón dispuesto a entender.

En un mundo donde todos quieren hablar, Jesús nos enseña el valor del silencio que acoge, del oído que comprende y del alma que se detiene para atender al otro.

Entonces Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran; y cuando se acercó, le preguntó:”

Lucas 18:40

Jesús iba de camino rodeado de una multitud, pero se detuvo para escuchar a un ciego que clamaba por ayuda. Podría haber seguido, pero prefirió pausar su andar para atender una voz necesitada.

Este gesto nos enseña que escuchar requiere detenernos, mirar a los ojos, y darle valor a quien habla. Escuchar es decirle al otro: “Tú importas.”

“Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.”

 Marcos 10:51

Jesús ya sabía lo que el ciego necesitaba, pero le preguntó de todos modos. No porque no supiera, sino porque quería escucharle expresarlo. Jesús valida las palabras del otro; le da espacio para hablar, para ser escuchado.

Así también nosotros debemos aprender a escuchar con atención y respeto, sin apresurarnos a responder o suponer. Escuchar no es solo oír, es darle al otro el regalo de ser comprendido.

Hoy, pídele al Señor que te enseñe a escuchar como Él.

Antes de hablar, ora en silencio: “Señor, ayúdame a oír con tu corazón.”

Tal vez alguien cerca de ti solo necesita eso: un oído dispuesto, un corazón que entienda y una pausa en medio del ruido.

Oremos:

Señor Jesús, enséñame a escuchar como Tú escuchabas, con paciencia, amor y atención.Que pueda detenerme ante las voces que claman a mi alrededor,y que mis oídos sean canales de tu ternura.Amén.

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 

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