ABORRECIDOS
En la Palabra de Dios encontramos una
verdad que, aunque es fuerte, también está llena de esperanza:
Mateo 10:22
Jesús nunca nos prometió un camino
fácil… pero sí uno seguro. Nos advirtió que muchas personas no entenderán
nuestra fe, que incluso pueden rechazarnos o no recibir el mensaje del
Evangelio con amor. Y eso puede doler. Pero también nos dejó una promesa que
abraza el alma: si permanecemos firmes hasta el final, seremos salvos.
A veces, cuando compartimos de Cristo,
nuestras palabras no son bien recibidas. Nuestro testimonio puede incomodar,
porque vivir como Jesús vivió no siempre encaja en este mundo. Y eso es
completamente normal.
Jesús mismo lo explicó con una parábola:
“Y
estos son los de sobre la piedra: los que habiendo oído, reciben la palabra con
gozo; pero estos no tienen raíces… creen por algún tiempo, y en el tiempo de la
prueba se apartan.”
Lucas
8:13
No todos perseveran, pero tú sí puedes
hacerlo, por eso hoy, con mucho amor, te animo:
No te dejes intimidar por las opiniones,
ni por el rechazo, ni por la corriente de este mundo. Dios nos recuerda las palabras
de Pablo:
“¿Busco
ahora el favor de los hombres, o el de Dios? … Si todavía agradara a los
hombres, no sería siervo de Cristo.”
Gálatas
1:10
Pero también hay algo muy importante que
no podemos olvidar:
Perseverar no significa endurecer el
corazón, no significa responder con orgullo o con dureza, al contrario, la
misma Palabra nos enseña:
“Antes
sed benignos unos con otros, misericordiosos…”
Efesios
4:32
Porque es muy diferente hablar de Dios
con soberbia, a reflejar al Cristo lleno de amor que vive en nosotros, así que
sigue adelante, permanece firme, aunque no todos entiendan.
Ama, aunque no siempre seas amado y aunque seas ABORRECIDO, confía,
porque tu perseverancia tiene una promesa eterna.
Dios
te continúe bendiciendo
Julia
Andrea Bustamante
Comentarios
Publicar un comentario