"FUEGO QUE PURIFICA, NO DESTRUYE"
“¡Porque nuestro Dios es fuego consumidor!”
Hebreos 12:29
Dios es amor, es paz, es refugio… pero también es fuego consumidor. Esta frase puede sonar fuerte, incluso intimidante, pero cuando la entendemos desde el corazón del Padre, se transforma en una promesa de esperanza y santidad.
El fuego de Dios no busca destruirnos, sino purificarnos. Él no quiere dejarnos como estamos, llenos de heridas, pecados escondidos y cadenas del pasado. Su fuego consume todo lo que no proviene de Él: el orgullo, el rencor, la mentira, la inseguridad… y nos deja limpios, listos para reflejar Su luz.
Dios es fuego consumidor, sí… pero ese fuego viene del amor más puro. No tengamos miedo de dejarnos quemar por Su presencia. Dejemos que consuma el pecado, el miedo, las dudas, y todo lo que no es parte de su propósito para nosotros. Él quiere lo mejor para nuestra vida, y Su fuego es parte de ese proceso.
Oremos:
Señor, gracias por tu fuego que no destruye, sino que limpia y transforma. Te entrego todo lo que hay en mí que no viene de Ti. Purifícame, cámbiame, y hazme más como Tú. Aunque duela, confío en que estás obrando con amor, te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.”
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante
Comentarios
Publicar un comentario