JESUCRISTO ES LA NAVIDAD
En medio de luces, regalos, reuniones y emociones, a veces podemos olvidar lo más profundo y verdadero: Navidad no es un día, ni un ambiente… Navidad es una Persona: Jesucristo.
Cuando Jesús nació, Dios mismo vino a nuestro mundo para traer luz, esperanza y vida. La Navidad sólo tiene sentido porque Él vino a encontrarnos.
“Llamarán su nombre Emanuel, que significa: Dios con nosotros.”
Mateo 1:23
Dios no se quedó lejos, mirando desde el cielo. En Jesús decidió acercarse, caminar como nosotros, sentir como nosotros, amarnos de cerca. Navidad es el recordatorio de que no estamos solos. Jesús vino para acompañarnos en lo cotidiano y en lo difícil. Él es la presencia de Dios hecha cercana.
“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
Juan 8:12
Jesús vino a disipar la oscuridad que a veces llenaba nuestro corazón: el miedo, la culpa, la confusión, el dolor. Con Su llegada, trajo claridad, propósito y esperanza. Navidad es celebrar que la luz venció a la oscuridad y que, con Él, siempre tenemos un camino que seguir.
“El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros... lleno de gracia y de verdad.”
Juan 1:14
Jesús no vino solo a nacer; vino a transformar. Trajo gracia (amor inmerecido) y verdad (un rumbo nuevo). Navidad no es un evento bonito del pasado, es una oportunidad presente para dejar que Él haga nueva nuestra vida. Jesús vino para darnos una vida más plena, más limpia y más real.
Navidad no se encuentra en lo que compramos, decoramos o planificamos.
Navidad empieza cuando recordamos que Jesús es el regalo más grande, el que no se gasta, no se rompe y no se olvida.
Si Jesús está en tu corazón, entonces la Navidad puede estar en cualquier lugar y en cualquier día.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante
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