LUZ INEVITABLE

 


“Pues todo lo que está escondido tarde o temprano se descubrirá, y todo secreto saldrá a la luz.”
Marcos 4:22 (NTV)

Jesús no dijo “tal vez”. Dijo tarde o temprano. A veces vivimos como si pudiéramos ocultar cosas: pensamientos que nadie oye, intenciones que nadie ve, decisiones que justificamos en silencio. Creemos que mientras nadie se entere, todo está bajo control. Pero esta palabra nos confronta con una verdad innegable: nada está realmente oculto delante de Dios.

Jesús revela un principio espiritual: lo escondido no permanece escondido. Dios no solo ve las acciones externas, Él escudriña el corazón. No es una amenaza, es una advertencia amorosa.  Es como si el Señor nos dijera: “Hijo, hija… no juegues con sombras. Yo veo, y quiero sanarte antes de que quedes expuesto.”

“El Señor no mira las cosas que mira el hombre… el Señor mira el corazón.”
 1 Samuel 16:7

Podemos aparentar espiritualidad, rectitud o madurez delante de otros. Pero Dios no se impresiona con apariencias. Él ve la intención detrás de cada palabra, el motivo detrás de cada acción. Lo que escondemos no está oculto para Él.

“No hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”
 Hebreos 4:13

Esta verdad es dura de leer… pero también puede liberar. Porque si todo está expuesto ante Dios, entonces no tenemos que fingir. Podemos venir tal como estamos. Podemos confesar antes de ser exhibidos. Podemos rendir lo secreto antes de que la vergüenza lo saque a la luz.

La pregunta no es si saldrá a la luz. La pregunta es: ¿permitirás que Dios lo trate en secreto o esperarás a que se haga público? El enemigo quiere usar lo oculto como arma de vergüenza. Dios quiere usar la verdad como instrumento de transformación.

Lo que hoy escondes, mañana puede exponerse. Pero lo que hoy entregas a Dios, mañana será redimido. ¿Hay algo que necesitas traer a la luz delante del Señor hoy?

Oremos:

Señor, examina mi corazón. No quiero esconder nada de Ti. Arranca de mí toda intención torcida, todo pensamiento que no te agrada. Dame un corazón limpio y recto. Hazme transparente delante de Ti. Prefiero ser confrontado por Tu Espíritu hoy, que avergonzado mañana por mis secretos. Quiero parecerme más a Ti cada día. Amén.

Dios te continúe bendiciendo

Julia Andrea Bustamante


Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS