MAS ALLÁ DE LA MUERTE
A veces pensamos en la guía de Dios solo para esta vida: cuando tomamos decisiones, cuando enfrentamos pruebas o cuando no sabemos qué camino seguir. Pero este versículo nos recuerda algo mucho más profundo: la guía de Dios no termina con la muerte.
Él no nos abandona al final del camino; nos toma de la mano y nos conduce más allá, hacia la vida eterna.
Así como un padre acompaña a su hijo en los primeros pasos, Dios es estará con nosotros en el último paso de nuestra vida terrenal y en el primero de la vida eterna.
“Aunque ande en valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;tu vara y tu cayado me infundirán aliento.”
Salmo 23:4
David no niega que el valle sea oscuro o difícil, pero su confianza está en la presencia de Dios. No dice “Dios me esperará al otro lado”, sino “Tú estarás conmigo”. Eso significa que no hay lugar, ni siquiera la muerte, donde Dios deje de acompañarnos. Su vara y su cayado , símbolos de protección y dirección siguen obrando aun cuando todo parezca terminar.
“Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”
Juan 11:25
Jesús nos asegura que la muerte no es el final, sino una puerta. Cuando nuestra confianza está en Él, la vida no se interrumpe, solo cambia de forma.
Así como Jesús venció la muerte, también promete guiarnos a través de ella, para llevarnos a un lugar donde ya no habrá dolor ni lágrimas.
Cuando todo parece incierto o cuando el temor a la muerte toca nuestra puerta, recordemos que Dios no se detiene en la tumba. Su amor y su presencia nos acompañan aquí y allá, en la tierra y en la eternidad.
Podemos vivir con paz, sabiendo que nunca caminaremos solos, ni siquiera en nuestro último paso.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante
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