MEDICINA DIVINA
¿Cómo voy a sanar si no tomo el medicamento?
Muchas veces somos como una persona enferma que visita al médico, recibe la fórmula y tiene en sus manos el tratamiento que necesita, pero decide no tomarlo. Luego se pregunta por qué no mejora.
De la misma manera, muchas veces actuamos con la Palabra de Dios. Sabemos que en ella encontramos dirección, consuelo, corrección y vida, pero no la leemos ni la escudriñamos con diligencia.
La Biblia no fue dada solamente para ser escuchada ocasionalmente, sino para ser recibida, atesorada y puesta en práctica. Cuando permitimos que la Palabra de Dios habite en nuestro corazón, el Señor comienza a restaurar aquellas áreas que necesitan sanidad.
Si hoy tu alma está cansada, herida o necesitada de esperanza, recuerda que Dios ya ha provisto el remedio. Acércate a Su Palabra, medita en ella y permite que el Espíritu Santo haga Su obra en tu vida. La medicina está disponible; tómala cada día y encontrarás fortaleza, paz y renovación para tu corazón.

Comentarios
Publicar un comentario