MI DESEO PARA TI

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma.”
3 Juan 1:2

Este fue el hermoso deseo del apóstol Juan para uno de sus hermanos en la fe, y refleja también el amor con el que debemos desear el bien de toda la familia de Dios. Sus palabras estaban cargadas de amor y de un anhelo sincero: que, así como su hermano caminaba bien espiritualmente, también pudiera experimentar el cuidado y la bendición de Dios en las demás áreas de su vida.

La prosperidad no podemos basarla solamente en lo material. La verdadera bendición de Dios abarca nuestra vida de una manera integral. Sin embargo, debemos recordar que ser prosperados no significa necesariamente tener abundancia de bienes, sino caminar bajo el cuidado, la voluntad y la gracia de Dios, confiando en que Él sabe lo que necesitamos.

“Y mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”
Filipenses 4:19

Hay una expresión muy especial que Juan menciona: “así como prospera tu alma”. Y esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de nuestra vida interior. Un alma que prospera es un alma que crece en su relación con Dios, que aprende a conocer Su voluntad y que permite que Su Palabra transforme su manera de pensar y de vivir.

Nuestra alma comprende aspectos como la mente, las emociones y la voluntad. Por eso, una vida espiritual saludable nos lleva cada día a rendir estas áreas al Señor, permitiendo que Él nos guíe, nos transforme y nos enseñe a vivir conforme a Su verdad.

“Y no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Romanos 12:2

Que nuestra mente pueda ser renovada por la Palabra de Dios, que nuestras emociones encuentren descanso en Él y que nuestra voluntad aprenda a rendirse a Su perfecta voluntad. Esa es una hermosa manera de crecer y prosperar en nuestra alma: vivir cada día más cerca de Jesús y permitir que Él gobierne nuestro corazón.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
Proverbios 4:23

Así como Juan tenía un vivo deseo de ver a su hermano y a la familia de la fe caminando en bendición, ese también es mi anhelo. Para ti, que eres parte de mi misma familia en Cristo, deseo de todo corazón que puedas caminar bajo el cuidado y la gracia de Dios.

Deseo que seas prosperado en todo, que tengas salud y que, sobre todas las cosas, tu alma prospere mientras permaneces cerca del Señor. Que tu vida interior sea fortalecida, que tu fe crezca y que, aun en medio de los diferentes procesos, puedas experimentar la paz, el amor y la fidelidad de Dios.

“Que el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.”
Romanos 15:13

Con mucho amor, este es mi deseo para ti: que seas prosperado en todo, así como prospera tu alma, y que cada día encuentres en Jesús la verdadera riqueza, la verdadera paz y la vida abundante que solo Él puede dar.

Dios te continúe bendiciendo.

Julia Andrea Bustamante

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS