NO TE DEJES ROBAR
Por la Palabra de Dios sabemos que tenemos un enemigo empeñado en robar, matar y destruir todo lo que encuentra a su paso. Es un ladrón que busca arrebatarnos todo lo que somos y todo lo que Dios ha depositado en nosotros. Su propósito siempre ha sido oponerse al plan de Dios y llevar a la humanidad lejos de Su presencia.
Muchas veces pensamos que debemos estar atentos únicamente a las grandes tentaciones o a los ataques más evidentes. Sin embargo, el enemigo suele actuar de manera sutil. Una de las cosas que más desea robarnos es nuestra integridad. Él quiere que fallemos a Dios de cualquier forma, porque sabe el valor que tiene una vida apartada para el Señor. Sabe que la santidad nos acerca cada día más a Su presencia.
Hoy es un buen momento para examinar nuestro corazón y preguntarnos: ¿en qué área de mi vida le estoy abriendo puertas al enemigo? El diablo quiere robarnos la santidad. Eso fue precisamente lo que intentó hacer desde el principio en el Edén. Con sutileza engañó a Eva, sembrando duda sobre lo que Dios había dicho. De la misma manera, hoy busca distraernos, confundirnos y alejarnos de la verdad.
Que hoy podamos permanecer vigilantes, aferrados a la Palabra de Dios y sensibles a la voz del Espíritu Santo. No permitamos que el enemigo robe aquello que Dios está formando en nosotros. Guardemos nuestro corazón y caminemos cada día en obediencia, confiando en que el Señor nos fortalece para permanecer firmes y también nos defiende cuando el diablo nos está rondando.

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