NO TE PIERDAS

 



“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en Él , NO SE PIERDA, sino que tenga vida eterna.” 

 Juan 3:16 (NVI)

A veces este versículo lo hemos escuchado tantas veces… que se nos vuelve paisaje. Pero hoy, detengámonos un momento. Volvamos a mirarlo con el corazón abierto, Dios no solo habló… Dios amó. Y ese amor tiene un propósito claro: QUE NO NOS PERDAMOS. La palabra perderse es fuerte. No es algo pequeño. Es extraviarnos, desviarnos del propósito, no encontrar el camino, caminar sin saber a dónde vamos. Es vivir sin dirección, sin un destino claro.

Y si lo pensamos bien, cuando no sabemos hacia dónde va nuestra vida, es muy fácil tomar cualquier camino. Todo parece válido. Todo parece correcto. Pero cuando tenemos una ruta clara, cuando hay un destino definido, es más fácil mantenernos firmes.

Jesús no es una opción más, Jesús es la ruta.

“Yo soy el camino, la verdad y la vida , le contestó Jesús. Nadie llega al Padre sino por mí.”

Juan 14:6 (NVI)

Aquí Jesús no dijo “yo soy un camino”, dijo EL camino. Eso significa que en Él encontramos dirección, seguridad y propósito. En Él no hay pérdida, no hay confusión. Hoy en día hay muchas ideas, muchas voces, muchos “caminos” que parecen correctos… pero no todos llevan a la vida.

Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.”

Proverbios 14:12 (RVR1960)

No todo lo que se ve bien termina bien. Hay rutas que parecen atractivas, fáciles, incluso lógicas… pero si nos apartan de Jesús, terminan desviándonos. Por eso, Juan 3:16 es tan poderoso. Porque nos recuerda que creer en Jesús no es solo saber quién es Él, es confiar en su sacrificio, es rendir el corazón, es vivir una verdadera transformación.

Y cuando decidimos caminar con Él…ya no andamos perdidos, ya no caminamos sin rumbo. ahora tenemos un destino seguro: vida eterna, Y esa vida no empieza solo después, empieza desde hoy. En una relación real con Él, en una paz que no depende de las circunstancias, en una dirección clara para nuestras vidas.

Hoy, Jesús vuelve a hablarnos al corazón:

“Hijo mío, dame tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.”

Proverbios 23:26 (RVR1960)

Es una invitación llena de amor, no de obligación. Es un Padre diciéndonos: “No quiero que se pierdan, caminen conmigo.” Hoy podemos decidir volver a la ruta correcta, Hoy podemos soltar los caminos que nos han desviado, Hoy podemos mirar a Jesús y decir: “Guíanos Tú.”

Porque en Él hay camino seguro, verdad firme y vida eterna.

No olvides además que Él vino a buscar lo que se había perdido, si hoy te sientes extraviad@, Déjame decirte que Él ya te encontró y NO QUIERE QUE TE PIERDAS.

Dios te continúe bendiciendo

Julia Andrea Bustamante

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS