¿PRECAVIDOS O TONTOS?

 

El que escucha lo que yo enseño y hace lo que yo digo, es como una persona PRECAVIDA que construyó su casa sobre piedra firme.  Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme. Pero el que escucha lo que yo enseño y no hace lo que yo digo es como una persona TONTA que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida. Cuando Jesús terminó de hablar, todos los que escuchaban quedaron admirados de sus enseñanzas, porque Jesús hablaba con toda autoridad, y no como los maestros de la Ley.

Mateo 7:24-29 TLA

Jesús cuenta la historia de dos hombres: uno construyó su casa sobre la roca y otro sobre la arena. Ambos enfrentaron tormentas, pero solo la casa sobre la roca permaneció firme. Jesús explica que la roca representa poner en práctica Sus palabras, no solo escucharlas.

Escuchar no es suficiente, Jesús no dice que la persona sabia es la que escucha solamente, sino la que oyendo Su palabra… la hace.

La diferencia entre caer o permanecer no está en las tormentas porque todos las tenemos sino en el fundamento.

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”

Santiago 1:22

Santiago dice que si solo escuchamos lo que Dios quiere y no lo hacemos, nos engañamos. Es como leer un manual para reparar algo y luego nunca intentarlo.

La fe crece cuando obedecemos, no solo cuando entendemos. Hacer la Palabra convierte el conocimiento en fortaleza.

La Palabra de Dios es un cimiento seguro

La roca representa a Cristo y Su enseñanza. Construir sobre Él no significa una vida sin problemas, sino una vida que no colapsa cuando llegan.

Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador.”

Salmos 18:2

El salmista describe a Dios como algo firme, seguro y estable. No cambia con las circunstancias.

Cuando nuestros valores, decisiones y esperanzas se apoyan en Dios, tenemos un punto fijo que no se mueve.

Las emociones pueden variar, la gente puede fallar, los planes pueden romperse, pero Dios sigue siendo roca.

 ¿En qué estás construyendo?

Todos estamos construyendo “una casa”: nuestra vida, relaciones, decisiones, prioridades.

Pregúntate con honestidad:

¿Mis decisiones están alineadas con lo que Jesús enseña? ¿Estoy obedeciendo lo que ya sé que Él quiere para mí? ¿Estoy buscando estabilidad en cosas que no duran?

No se trata de ser perfecto, sino de caminar hacia la obediencia, paso a paso. Cada acto de fe es un ladrillo en un fundamento sólido.

Oremos:

“Señor, ayuda mi corazón a no conformarse con solo oírte. Enséñame a obedecerte de forma práctica y a construir mi vida sobre Tu Palabra. Que cuando lleguen las tormentas, mi fe permanezca en Ti, mi roca. Amén.”

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 


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