SABIOS Y ENTENDIDOS
"Si alguno de ustedes es sabio y entendido, demuéstrelo haciendo el bien y portándose con humildad "
Santiago 3:13
Qué lindo es este texto, porque nos da una definición de sabiduría que va mucho más allá de saber o conocer. La sabiduría de Dios también se refleja en la manera en que nos comportamos, en cómo tratamos a los demás y en la humildad con la que vivimos. No se trata solamente de cuánto sabemos, sino de cómo vivimos aquello que sabemos.
Cuando somos sencillos, cuando actuamos con humildad y procuramos hacer el bien, estamos mostrando algo de Jesús en nuestra manera de vivir. Él nos enseñó con su propia vida que la verdadera sabiduría no viene de buscar reconocimiento ni de demostrar cuánto sabemos, sino de vivir conforme al corazón de Dios.
“Tengan la misma manera de pensar que tuvo Jesucristo: aunque él era igual a Dios, no se aprovechó de eso. Al contrario, renunció a lo que era suyo y tomó la condición de esclavo. Al hacerse hombre, se humilló a sí mismo y obedeció a Dios hasta la muerte: ¡murió clavado en una cruz!”
Filipenses 2:5-8 (TLA)
¿Quién no quiere ser sabio? Todos necesitamos sabiduría, porque constantemente nos encontramos frente a situaciones en las que necesitamos saber cómo responder, qué decisión tomar, qué decir y hasta cuándo guardar silencio. Y qué hermoso es saber que no estamos solos.
Jesús nos dejó una promesa maravillosa: el Espíritu Santo. Él es quien nos guía, nos enseña y nos recuerda lo que Jesús nos ha dicho. Por eso, la sabiduría que necesitamos cada día no tenemos que buscarla solamente en nuestra propia experiencia o en lo que el mundo considera correcto. Podemos acudir a Dios y pedirle que nos enseñe a responder a la vida de una manera que le agrade.
“El Espíritu Santo vendrá y les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que les he dicho.”
Juan 14:26 (TLA)
Qué hermoso es entender que la sabiduría de lo alto no solo llena nuestra mente, sino que transforma nuestra manera de vivir. El Espíritu Santo nos enseña a responder con amor cuando sería más fácil reaccionar con enojo, a permanecer humildes cuando podríamos buscar reconocimiento y a hacer el bien aun cuando nadie nos esté mirando.
Hoy podemos pedirle al Señor: “Enséñame a ser sabio. No solamente quiero saber más; quiero aprender a vivir de una manera que muestre a Jesús.”
Porque al final, la verdadera sabiduría no se demuestra con todo lo que sabemos, sino con la manera en que vivimos delante de Dios y de los demás.
“Si alguno de ustedes necesita sabiduría, pídasela a Dios. Él es generoso y nos da sabiduría a todos sin reprocharnos nada.”
Santiago 1:5 (TLA)
Señor, enséñame a vivir con la sabiduría que viene de ti. Que mis palabras, mis decisiones, mis reacciones y mi manera de tratar a los demás puedan mostrar que Jesús vive en mí. Hazme una persona humilde, sencilla y dispuesta a aprender de ti cada día. Amén.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante

Comentarios
Publicar un comentario