SUBE POR LA ESCALERA

 


“Y agregó Jesús: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.”

 Juan 1:51

Una escalera sirve para subir a un lugar más alto o para descender. Y en este pasaje, Jesús mismo se presenta como esa conexión entre el cielo y la tierra. Él es la escalera viva que une al hombre con Dios.

Nosotros estamos en la tierra, limitados, débiles y necesitados de salvación; pero nuestro Padre está en el cielo. Y aunque fuimos creados para tener comunión con Él, el pecado levantó una separación que el hombre jamás podría cruzar por sus propias fuerzas. Por eso era necesario un mediador, alguien que tendiera un puente entre Dios y nosotros. Ese puente tiene un nombre: Jesucristo.

“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

1 Timoteo 2:5

No existe otro camino, otra puerta o otra escalera que pueda llevarnos al Padre. No son las obras, no es la religión, no son los méritos humanos. Solamente Jesús puede conducirnos al cielo, porque solamente Él entregó su vida para reconciliarnos con Dios.

Por eso Él mismo declaró:

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”
 Juan 14:6

Qué amor tan inmenso el de Jesús. Él no esperó que nosotros pudiéramos alcanzar el cielo; Él descendió primero hacia nosotros. Bajó a nuestra condición, cargó nuestro pecado y abrió un acceso eterno al Padre por medio de su sacrificio en la cruz.

Cuando Jesús habló de los ángeles subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, también estaba haciendo referencia a aquella visión que tuvo Jacob en el Antiguo Testamento:

“Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.”
 Génesis 28:12

Aquella escalera era una figura profética de Cristo. La visión anunciaba anticipadamente que un día vendría Aquel que uniría nuevamente el cielo y la tierra.

Hoy esa escalera sigue abierta: Jesús sigue siendo el acceso al Padre, el refugio del cansado, la esperanza del perdido y el único camino seguro hacia la vida eterna.

Tal vez has intentado subir por otras escaleras: tus fuerzas, tus logros, personas, emociones o religiosidad. Pero ninguna de ellas puede tocar el cielo. Solo Cristo puede hacerlo.

Sube por la escalera correcta, sube por Jesús, porque quien camina con Él jamás estará separado del Padre. 

Dios te continúe bendiciendo

Julia Andrea Bustamante

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