TE RECUERDA
Jesús sabía que nuestra memoria es frágil. Sabía que, en medio de la vida diaria, a veces olvidamos sus palabras, sus promesas y su paz. Por eso, antes de ascender al cielo, nos dio un regalo increíble: el Espíritu Santo, quien nos recuerda lo que Jesús enseñó justo cuando más lo necesitamos.
“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.”
Juan 14:26
Jesús dice que no estamos solos. El Espíritu Santo es como esa voz suave en el corazón que, en momentos de duda, cansancio o tentación, trae a nuestra memoria exactamente lo que Jesús nos enseñó. No se trata solo de recordar información, sino de recordar verdad, esperanza y dirección.
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad…”
Juan 16:13
El Espíritu Santo no solo nos recuerda, también nos guía. Cuando no sabemos qué decisión tomar o qué es correcto, Él nos muestra la verdad de Dios. Es como una luz que se enciende en medio de un cuarto oscuro: no solo recuerdas que había un camino, sino que ahora puedes ver hacia dónde ir.
“Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.”
1 Corintios 2:12
Este texto nos recuerda que gracias al Espíritu Santo podemos comprender lo que Dios tiene para nosotros. No es solo recordar una enseñanza, es entenderla, sentirla y aplicarla. Él nos ayuda a ver que las promesas de Jesús son reales y están disponibles hoy para nuestra vida.
El Espíritu Santo es como un amigo fiel que te toca el hombro y te dice:
“No olvides lo que Jesús dijo. Todavía es verdad. Todavía es para ti.”
Cuando sientas miedo, Él te recuerda: “No temas.”
Cuando estés cansado, te recuerda: “Yo estoy contigo.”
Cuando te sientas perdido, te recuerda: “Yo soy el camino.”
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante
Comentarios
Publicar un comentario