TIERRA SANADA


«Si se humillare mi pueblo»
2 Crónicas 7:14

Hay palabras de Dios que nos hacen detenernos y mirar nuestro corazón. En esta palabra, el Señor le habla a su pueblo y le muestra que, cuando se humillan delante de Él, oran, buscan su rostro y se vuelven de sus malos caminos, Él escucha desde los cielos, perdona sus pecados y trae restauración.

La Palabra de Dios nos enseña que la creación también fue afectada por el pecado. Cuando el ser humano cayó, la tierra quedó bajo maldición. Dios le dijo a Adán: 

«Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá» (Génesis 3:17-18).

Y quizá por eso es tan triste contemplar tantas cosas que suceden en nuestro mundo. Vemos dolor, destrucción, violencia, muerte y una creación que gime bajo las consecuencias del pecado. Pero no debemos olvidar que Dios no abandonó su creación ni dejó al ser humano sin esperanza.

La Biblia dice que 

«toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora» (Romanos 8:22). 

Hay un gemido, sí, pero también hay una esperanza. El pecado no tendrá la última palabra.

Por eso, más que mirar solamente lo que está pasando afuera, esta palabra nos invita a mirar hacia adentro. A preguntarnos cómo está nuestro corazón delante de Dios.

Humillarnos delante de Él significa reconocer que lo necesitamos. Significa dejar de confiar en nuestras propias fuerzas y reconocer que separados de Él no podemos hacer nada. Jesús mismo dijo: 

«porque separados de mí nada podéis hacer»

(Juan 15:5).

Y qué triste es ver cómo, muchas veces, el corazón del ser humano se endurece y se aleja de Dios. Queremos vivir a nuestra manera, sin rendirnos, sin reconocer que lo necesitamos. Pero llegará el día en que toda rodilla se doblará delante de Él. La Escritura dice 

«en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor» 

(Filipenses 2:10-11).

Por eso, hoy la invitación es sencilla: humillémonos delante del Señor. Rindámonos a Él. Busquemos su rostro y reconozcamos que lo necesitamos. No esperemos a que llegue aquel día para reconocer quién es Él. Hagámoslo hoy, con un corazón dispuesto y sincero.

Y hay algo hermoso que no podemos olvidar: nuestra esperanza no está en que el ser humano pueda arreglar por sí mismo todo lo que el pecado ha destruido. Nuestra esperanza está en Jesucristo.

Él llevó sobre su cabeza una corona de espinas. Aquellas espinas nos recuerdan la maldición que entró en la creación a causa del pecado, pero la cruz nos anuncia algo mucho más grande: Cristo vino a redimirnos. Él cargó con nuestro pecado y abrió para nosotros el camino de reconciliación con Dios.

La historia no termina con una tierra enferma ni con una creación gimiendo. Dios ha prometido hacer nuevas todas las cosas. Juan vio en Apocalipsis «un cielo nuevo y una tierra nueva» (Apocalipsis 21:1), y más adelante declara: «Y no habrá más maldición» (Apocalipsis 22:3).

Qué esperanza tan hermosa.

Un día, por la obra de Cristo, la maldición no existirá más. Dios hará nuevas todas las cosas, y habitaremos con Él para siempre.

Así que hoy no endurezcamos nuestro corazón. Humillémonos delante del Señor. Volvamos nuestro rostro hacia Él. Reconozcamos nuestra necesidad y pongamos nuestra esperanza en Jesucristo.

Porque la restauración definitiva de la creación no depende de nosotros.

Depende de Dios.

Y aquel que comenzó su obra también será fiel para llevarla a su plenitud.

«He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.»
Apocalipsis 21:5

Señor, hoy nos humillamos delante de ti. Reconocemos que te necesitamos y que separados de ti nada podemos hacer. Perdona nuestros pecados, ablanda nuestro corazón y enséñanos a buscar tu rostro. Gracias porque nuestra esperanza está en Jesucristo y porque un día no habrá más maldición, dolor ni muerte. Gracias porque tú harás nuevas todas las cosas. Amén.

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS