TODO OJO
Aún hoy, muchas personas no han abierto su corazón al Señor. Sin embargo, la Palabra de Dios nos enseña que llegará el día en que todos le verán. Qué triste será para aquellos que rechazaron su amor y su llamado, porque reconocerán que Jesús es el Señor. Por eso, mientras hay tiempo, el Señor sigue extendiendo sus brazos con misericordia para que todo aquel que crea en Él sea salvo.
Como hijos de Dios, tenemos la hermosa responsabilidad de dar a conocer a nuestro Señor. Hay muchas personas que necesitan escuchar urgentemente el mensaje de salvación. No estamos llamados a guardar este tesoro solo para nosotros, sino a compartir con amor la esperanza que hemos encontrado en Cristo.
Vivimos tiempos en los que debemos permanecer atentos y firmes en la fe. Más que enfocarnos en fechas o afirmaciones que no podemos confirmar, debemos aprovechar cada oportunidad para sembrar la Palabra y compartir el amor de Dios. La cosecha es grande, y el Señor sigue llamando obreros para llevar su mensaje a quienes aún no le conocen.
Jesús está vivo, reina para siempre y desea que todas las personas procedan al arrepentimiento y reciban la salvación. Que nuestra vida sea un testimonio de su amor, su gracia y su poder, para que muchos puedan conocerle antes de su gloriosa venida.

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