UN DIA A LA VEZ
Hoy, al comenzar este día, quiero invitarte a detenerte un momento y respirar profundo. No tienes que resolver toda tu vida hoy. Solo necesitas vivir este día.
Dios nos recuerda que cada día trae sus propias cargas, pero también su propia gracia. Cuando intentamos cargar con el mañana, el afán roba nuestra paz y nuestro descanso. Por eso Jesús nos anima a confiar y a soltar.
“Así que no se preocupen por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. Basta a cada día su propio mal.”
Mateo 6:34
Cada día es diferente. Hoy Dios sabe exactamente qué necesitas enfrentar y también sabe lo que aún no es tiempo de cargar. Cuando le entregamos nuestro día al Señor, le decimos: “Confío en que Tú tienes el control”.
“Pon en manos del Señor todas tus preocupaciones, porque Él cuida de ustedes.”
1 Pedro 5:7
Vivir un día a la vez nos permite caminar con más paz, descansar el corazón y recordar que nada se le escapa a Dios. Él cuida de nuestra vida, de nuestras familias y de cada detalle, aun de aquellos que parecen pequeños.
“El Señor es mi pastor; nada me faltará.”
Salmos 23:1
Hoy no caminas solo. Dios va delante de ti, sosteniendo cada paso. Confía en que Él está obrando, incluso cuando no lo ves.
“El Señor irá delante de ti; Él estará contigo; no te dejará ni te abandonará.”
Deuteronomio 31:8
¿Qué preocupación puedo entregarle hoy a Dios y dejar en Sus manos?
Oremos:
Señor, hoy te entrego este día. Te entrego mis cargas, mis pensamientos y mis preocupaciones. Ayúdame a vivir un día a la vez, confiando en que Tú tienes el control de todo. Gracias porque cuidas de mí y de mi familia, en el nombre de Jesús, Amén.
Dios te continúe bendiciendo
Julia Andrea Bustamante
Comentarios
Publicar un comentario