UNA RELACIÓN VIVA

   

La religiosidad puede parecer buena por fuera, pero muchas veces es una trampa del enemigo para alejarnos del verdadero corazón de Dios.

Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración es una farsa, porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios.”

Mateo 15:8-9 (NTV)

JJesús estaba hablando de personas muy “religiosas”, que hacían todo “correcto” según las reglas, pero lo hacían sin amor, sin relación con Dios.

El enemigo usa esto como una trampa: nos hace creer que si “cumplimos con las normas” ya estamos bien con Dios, pero el Señor quiere corazones sinceros, no apariencias.

Cuando solo seguimos rituales o buscamos quedar bien con los demás, perdemos lo más importante: la intimidad con nuestro Padre.

Actuarán como religiosos, pero rechazarán el poder que podría hacerlos realmente piadosos. ¡Aléjate de esa clase de gente!

2 Timoteo 3:5 (NTV)

La religiosidad aparenta espiritualidad, pero no tiene poder real para transformar el corazón.

El enemigo quiere mantenernos ocupados con las formas, pero vacíos de poder.

Dios no busca perfección externa, sino una transformación interna.

No se trata de “hacer más”, sino de ser más como Cristo.

“Cristo nos ha liberado para que vivamos en libertad. Por tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.”

Gálatas 5:1 (NTV)

La religiosidad es como volver a una esclavitud: seguir reglas sin gozo, servir sin amor, orar sin conexión.

Jesús murió para darnos libertad, no para que vivamos atrapados en rituales vacíos.

El enemigo quiere que nos cansemos, que sintamos culpa o que creamos que nunca hacemos suficiente. Pero Cristo ya hizo todo lo necesario.

Qué tal si nos hacemos las siguientes preguntas:

¿Estoy haciendo esto por amor o por costumbre?

¿Busco agradar a Dios o solo parecer espiritual?

Pidámosle al Espíritu Santo que nos ayude a reconocer cualquier área donde la religiosidad ha reemplazado nuestra relación con Él.

Hablemos a Dios con sinceridad. Él no busca perfección, sino autenticidad, Él quiere UNA RELACIÓN VIVA.

Oremos:

Señor, líbrame de una fe vacía. No quiero solo cumplir, quiero conocerte, enséñame a vivir desde tu amor y no desde la costumbre, haz que mi corazón esté más cerca de Ti que mis palabras en el nombre de Jesús, Amén.

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 


Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS