UNA UNCIÓN QUE ENSEÑA




Pero ustedes tienen la unción que viene del Santo, y todos conocen la verdad.

1 Juan 2:20 (NVI)

A veces nos sentimos inseguros. El mundo nos lanza mil voces, opiniones y doctrinas que tratan de confundirnos y hacernos dudar de nuestra fe. Pero el apóstol Juan nos recuerda algo maravilloso: nosotros no estamos solos ni desarmados en este camino.

La palabra "unción" puede sonar un poco lejana, pero en realidad es algo muy cercano y poderoso. Es el Espíritu Santo mismo viviendo en cada uno de nosotros. No es un privilegio para unos pocos "super-creyentes"; es un regalo que todos hemos recibido por gracia al aceptar a Jesús.

Esta unción no es un adorno, es una herramienta interna. Es como un detector de mentiras espiritual, una brújula que Dios puso en nuestro corazón para guiarnos hacia la verdad y alejarnos del error. Cuando escuchamos algo que no cuadra con el corazón del Evangelio, esa unción nos da una paz o una inquietud que nos dice: "Esto no viene de Dios". Esa seguridad de "conocer la verdad" no viene de que seamos super-inteligentes, sino de que Él nos enseña desde adentro, 


el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que les he dicho

Juan 14:26 (NVI)

Jesús mismo nos hizo esta promesa. Nos está diciendo: "No se preocupen, no los voy a dejar solos como huérfanos. Les voy a enviar a Alguien que estará con ustedes para siempre". El Espíritu Santo es nuestro Maestro personal. Él es quien toma las palabras de Jesús que leemos en la Biblia y nos ayuda a entenderlas, a aplicarlas a nuestra vida diaria y a recordarlas justo en el momento que más las necesitamos. No dependemos de nuestra memoria, sino de Su fidelidad para enseñarnos.

Oremos:

Señor Jesús, gracias porque no nos has dejado solos para que intentemos descifrar la vida por nuestra cuenta. Te agradecemos por el regalo de tu Espíritu Santo, que vive en nosotros, nos guía a toda verdad y nos da discernimiento. Ayúdanos a confiar más en Tu unción que en nuestras propias ideas. Enséñanos a ser sensibles a Tu voz suave en nuestro corazón y a obedecerla con valentía, en tu nombre, Amén.

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS