VERDAD QUE BRILLA


Señor, mi Dios, en ti busco refugio; sálvame y líbrame de todos los que me persiguen.”

Salmo 7:1

No sé quiénes de los que hacemos este devocional necesitemos este mensaje el día de hoy, Dios me inquietaba con este Salmo, seguramente en algún momento lo vamos a necesitar.

Hay instantes en la vida en los que creemos que estamos luchando solos. Quizás malinterpretados, juzgados injustamente, señalados o heridos sin razón. A veces la gente ve lo que quiere ver, escucha lo que quiere escuchar y piensa lo que quiere pensar…pero solo Dios conoce la verdad completa.

David también vivió eso. Y en lugar de defenderse con sus fuerzas, hizo algo poderoso: Corrió al refugio más seguro que existe: Dios. Él es nuestra defensa cuando no tenemos palabras, nuestro escudo cuando otros lanzan flechas, nuestra verdad cuando otros levantan mentiras.

Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio.”

Isaías 54:17

Dios no dice que no habrá armas, críticas, ataques o palabras injustas. Dice que no prosperarán, no tendrán éxito, no lograrán derribarte.

Cuando las personas hablan en nuestra contra, Dios tiene la última palabra, cuando otros nos señalan, Él nos sostiene, cuando quieren vernos caer, Él nos levanta más alto.

Lo que se levante contra nosotros… no prevalecerá.

Encomienda al Señor tu camino… Él actuará. Hará que tu justicia brille como la luz y tu derecho como el mediodía.”

Salmo 37:5-6

A veces lo más difícil no es el ataque, sino el silencio de Dios mientras esperamos su intervención.

Pero este texto nos recuerda algo: Dios sí va a actuar, La justicia va a salir a la luz, Él mismo se encargará de limpiar nuestro nombre.

Así como el sol al mediodía es imposible de esconder, así será la verdad que Dios revelará acerca de nosotros. Lo que hoy está oscuro, confuso o empañado por el juicio de otros, Dios lo hará brillar.

Dios nos dice hoy:

“Yo veo lo que te hicieron. Veo lo que no fue justo. Veo lo que tú no pudiste explicar. Pero no estás solo. Yo voy delante de ti. Yo te defiendo. Yo te justifico. Y lo que otros trataron de apagar, Yo lo haré brillar.”

No necesitamos desgastarnos demostrando quiénes somos. No necesitamos pelear batallas que no son nuestras. No necesitamos aclarar nuestro valor frente a quienes no quieren verlo.

Dios ya tomó nuestro caso. Y cuando Él pelea por nosotros, ninguna mentira resiste, ningún arma prospera, ninguna acusación queda en pie.

Oremos:

Padre, gracias porque eres mi refugio cuando la injusticia me toca. Tú conoces mi corazón mejor que nadie. Defiéndeme, límpiame, protégeme y guía mis pasos. Ayúdame a descansar en que Tú actúas a tu tiempo, y que ninguna acusación tendrá poder contra mí. Haz brillar tu verdad en mi vida, en el nombre de Jesús, Amén.

Dios te continúe bendiciendo 

Julia Andrea Bustamante 

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS