VIVIENDO COMO ÉL

1 Juan 2:6 (NVI)

"El que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió."

Es fácil decir que creemos en Dios. Es fácil afirmar que somos sus hijos y que permanecemos en Él. Pero la verdadera pregunta es: ¿estamos viviendo como Jesús vivió?

La vida de Jesús no estuvo marcada solamente por palabras, sino por una entrega constante al Padre. Cada paso que daba, cada decisión que tomaba y cada acción que realizaba reflejaban su comunión con Dios. Su vida fue una expresión continua de amor, obediencia y dependencia del Padre.

Juan 5:19 (NVI)

"Ciertamente les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por su propia cuenta, sino solamente lo que ve que su Padre hace."

Cuando observamos la vida de Jesús, vemos un amor genuino por las personas. Él mostró compasión al necesitado, misericordia al pecador y gracia al que se acercaba a Él con un corazón sincero. Su amor no dependía de las circunstancias; era el reflejo perfecto del corazón de Dios.

Juan 13:34-35 (NVI)

"Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros."

Jesús también vivió haciendo la voluntad del Padre. Su deseo no era agradarse a sí mismo, sino cumplir el propósito para el cual había sido enviado. Aun en los momentos más difíciles, eligió la obediencia.

Juan 6:38 (NVI)

"Porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad sino la del que me envió."

La Biblia nos enseña que Jesús fue plenamente Dios y plenamente hombre. Y en su humanidad nos dejó el ejemplo perfecto de cómo vivir una vida rendida a Dios. Su carácter fue íntegro, humilde, santo y obediente.

Filipenses 2:5 (NVI)

"La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús."

Por eso, este versículo de 1 Juan nos confronta y nos invita a examinar nuestro corazón. Si decimos que permanecemos en Cristo, nuestras acciones, pensamientos y manera de vivir deben reflejar cada vez más su carácter.

No se trata solamente de conocer acerca de Jesús, sino de parecernos a Él. Amar como Él amó, obedecer como Él obedeció, caminar como Él caminó y vivir cada día dependiendo del Padre.

Hoy vale la pena preguntarnos: ¿estoy viviendo como Él vivió?

Oremos: 

Señor Jesús, gracias porque nos dejaste el ejemplo perfecto de cómo vivir. Ayúdanos a reflejar tu amor, tu obediencia y tu carácter en cada área de nuestra vida. Que no solamente digamos que permanecemos en Ti, sino que nuestra manera de vivir lo demuestre. Forma en nosotros un corazón cada vez más parecido al tuyo. Amén.

Dios te continúe bendiciendo.

Julia Andrea Bustamante 

Comentarios

Entradas populares de este blog

BLOG PARA SEDIENTOS